26 de febrero de 2018

¿Estamos atrapados?



Vamos a ser pesimistas. Si hay algo en lo que coinciden la ciencia ficción y la ciencia a secas es en que, tarde o temprano, la especie humana va a tener que abandonar este planeta.
Y aquí comienzan las diferencias. La ciencia dice que, por ahora, la Tierra es el único planeta en el que podemos vivir. Que ni siquiera es habitable en su totalidad ya que nuestra existencia se restringe a eso que llamamos la biosfera que es una estrecha franja que va desde un poco por debajo de la superficie a algunos miles de metros por encima, que engloba también a los océanos pero que ese también es un ambiente hostil.
Así pues, es un volumen pequeño del que disponemos para existir, el único lugar, que sepamos, que podemos habitar en este universo.
¿Tenemos planes para cambiar esto? Pues la ciencia ficción los tiene
Todos
Y ¿qué hacemos al respecto?

Avanzar muy despacio
La ciencia ficción, se ha inventado todos los futuros posibles. Ha imaginado, planeado y planteado soluciones a nuestro confinamiento. Se ha escrito (a mi me gusta hacerlo), dibujado, filmado y hablado sobre todo lo que sea que se le pueda haber pasado a alguien por la cabeza en cuanto a soluciones para escapar de aquí.
¿Qué espera la ciencia ficción del viaje espacial y la posibilidad de habitar otros mundos? ¿Qué han conseguido la ciencia y la tecnología?
Vayamos paso a paso. Para escapar primero hay que alcanzar la órbita. Después hay que viajar hasta un lugar tan habitable como lo es nuestro planeta.
Así pues:
  • Es necesario vencer la gravedad terrestre
  • Es necesario viajar por el espacio
  • Es necesario encontrar un nuevo hogar
Veamos:


  1. Alcanzar la órbita
Es una paradoja, pero primero tenemos que vencer la gravedad, y una vez logrado, estando allá arriba hemos de reproducirla de manera artificial, la necesitamos para vivir y es fundamental para el viaje espacial de larga duración.
Lo de escapar de la Tierra lo tenemos dominado. Lanzamos cohetes semana sí, semana también. Desde hace poco somos capaces de recuperar lo lanzado. Aún así, la ciencia ficción se ha planteado soluciones mejores, por ejemplo:
El ascensor espacial
Una estructura de miles de kilómetros de longitud entre la superficie y la órbita. Vale, está diseñado ¿Y qué? No existen los materiales necesarios para su construcción (Los nanotubos de carbono. Ojalá. Por ahora no pasan de ser un nuevo material). No somos capaces de construir más que edificios que sobrepasan por poco los mil metros de altura y esta estructura, esta máquina, debería tener, según dice la wikipedia, treinta y cinco mil setecientos ochenta y seis kilómetros. A ver que material de construcción resiste eso. Venga vale, los nanotubos de carbono (Está por ver).
  1. Los viajes espaciales
La ciencia ficción los tiene todos planeados:
  • Los viajes por el interior del sistema solar.
  • Los viajes a otras estrellas.
  • Los viajes a otras galaxias... a otros universos.
Se han diseñado todas las soluciones de ingeniería, pensado en todas la tecnologías necesarias… Pero si eliminamos el término ficción ¿Qué se ha hecho hasta ahora?
Hemos viajado a la Luna. Pero la Luna está aquí al lado y, bien, hemos estado allí un rato, como quien dice, y la última vez hace ¡cuarenta y seis años!
Pues eso, hemos viajado a la Luna y después de eso ¿qué?


Planes. Se han hecho planes, proyectos. Es lo más barato, se han diseñado sistemas de propulsión, la matemática y la física han realizado sus cálculos y en teoría estamos preparados, pero a duras penas mantenemos un puñado de personas en una órbita baja, a unos pocos de cientos de kilómetros de la superficie. Porque, a pesar de todo lo escrito, que es mucho, la realidad es que se ha avanzado muy poco.
¿Por qué no es fácil que consigamos escapar?
  • Pues porque necesitamos un aire respirable.
  • Pues porque necesitamos agua.
  • Pues porque necesitamos alimento.
  • Pues porque necesitamos gravedad con un orden de magnitud terrestre.
  • Pues porque necesitamos protección contra las radiaciones.
  • Pues porque necesitamos...
Bien. No hemos conseguido desarrollar nada de esto de manera viable más que para tener a un puñado de hombres y mujeres unos meses en una pequeña estación espacial y eso siendo continuamente abastecidos y en este plan ¿pretendemos viajar a Marte?
Y lo que es peor...
Los seres humanos tenemos necesidades que todavía no sospechamos que tenemos y que descubriremos que necesitamos cuando sea demasiado tarde. Así, cuando creamos que todo está previsto, habrá problemas que no lo habrán sido, que ni imaginamos que existen.
La naturaleza no va a ayudarnos, al contrario. Nos ha proporcionado un entorno amigable en el que existir, nos ha encerrado en él y ha escondido la llave llenando el resto del universo de obstáculos y trampas mortales.
  1. La posibilidad de vivir en otros planetas
Las malas noticias (¿Es que hay otras?) y los científicos advierten de que nos estamos cargando este mundo. Tarde o temprano tendremos que emigrar. Desde unos años a hoy llevan descubriéndose esos planetas (los exoplanetas) que orbitan otras estrellas y de los que se dice que algunos de ellos pueden albergar vida. Lo sabemos todo sobre la llamada zona de habitabilidad de los sistemas solares. Sabemos que hay lugares en los que podríamos llegar a vivir...eso dicen. Pero ¿qué hace que pensemos que eso es posible más que el deseo?
La ciencia nos cuenta que las únicas certezas las encontramos en la estadística y la probabilidad que calculan que, en un espacio tan grande, tan enorme, tan inabarcable; tienen que existir, por fuerza, planetas Tierra por descubrir.
Así que lo que tenemos es basicamente esperanza (puede que no sea poco a estas alturas).
Pues como este es un escrito pesimista, toca pensar que ninguno de esos lugares será un buen lugar para nosotros. Mucha casualidad tendría que darse para que existiese un lugar como la Tierra por ahí si la naturaleza ha necesitado millones de años para proporcionarnos nuestras condiciones de vida.
La ciencia ficción, otra vez, plantea que, en lugar de buscar, lo que hay que hacer es transformar lo que ya conocemos para hacerlo habitable. Terraformar... ¿cómo podemos creer que vamos a conseguir algo parecido en un un futuro próximo?

De lo que escribo es de lo lentos que me parecen los progresos en el campo del viaje espacial y supongo que todo se debe al desinterés, a que no existe una necesidad imperiosa de salir de aquí, que en el fondo, todo eso de las naves espaciales no es sino simple espectáculo, capricho de millonarios.
Pero yo no tengo paciencia y todas esas maravillas prometidas por la ciencia ficción las quiero ver, al menos algunas de ellas, vamos, por lo menos ver a alguien pisar Marte.
Porque la tecnología puede ser Dios todopoderoso pero la realidad es que la ciencia ficción nos queda demasiado lejos y no creo que los desafíos planteados sean abarcables a corto plazo. Aunque la ciencia, mi religión, la que todo lo puede, irá, lenta pero segura, hacia el objetivo. Algún día conseguirá que se haga realidad todo lo que la ficción ha imaginado. La ciencia lo acabará logrando porque lo ha hecho siempre. Hacia lo imaginado, lentamente... Quizás con más apoyo...


Así que toca esperar ¿Cúanto?
A decir verdad yo ya he estado en Marte, incluso cerca del Sol. He estado en Pandora (Donde quiera que eso esté) y, aunque no he visto atacar naves en llamas más allá de Orión; ni he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser... me lo han contado y no creo que, por muy espectacular que resulte un viaje real al planeta rojo o al Sol, (aunque no veo para qué íbamos a querer ir al Sol), lo sea tanto como lo que hemos visto en las películas o en las series, como lo que hemos leído en las novelas.
La realidad siempre decepciona.
No sé que pasará aquí mismo, si pronto llevaremos todos piezas robóticas, teléfonos en los ojos, si nos iremos a vivir dentro de máquinas, volcaremos allí nuestra mente, si después de eso seguiremos siendo humanos. Si contactaremos extraterrestres… Mira, de esto último no me fío, mejor que no suceda, mejor encontrarlos a que nos encuentren.
¡Uf! que desahogo. Estoy seguro de estar equivocado en todo lo escrito pero como la ignorancia es atrevida pues escrito queda. Lo único que resta es animar a llevarme la contraria, que me digan que no es así, que hemos avanzado o que seremos capaces de hacerlo pronto. Qué lo veré.
¿Alguien puede hacerlo?